NATURA MORTA SS/SS 27

En el cautivador mito griego, la historia de Ícaro y Dédalo entrelaza el ingenio del diseño con la tragedia del deseo desenfrenado. Dédalo, maestro artesano, construye unas alas de plumas y cera para escapar de la prisión de Creta junto a su hijo. Antes de emprender el vuelo, le advierte a Ícaro que no debe acercarse demasiado al sol.

Sin embargo, impulsado por la ambición y el deseo de elevarse cada vez más alto, Ícaro ignora la advertencia paterna. El calor derrite la cera de sus alas y lo conduce a una caída fatal, convirtiéndose así en símbolo de la aspiración descontrolada y de los límites de la condición humana.

Tras su muerte, la psique de Ícaro emerge en forma de polilla y emprende un viaje tortuoso hacia el inframundo, colmado de incertidumbre y del temor de no conocer su destino final. En ese reino oscuro es recibido por Hades, quien reconoce el sacrificio de Dédalo: el padre que renunció a su propia libertad por el bienestar de su hijo.